Imperialismo 2.0

Un avión no tripulado sobrevuela Pakistán, bombardea una aldea y mueren al menos tres decenas de personas, entre ellas mujeres y niños. Este avión es controlado a distancia por una tecnología similar a la de Internet: el cyberespacio no es inmaterial. El mundo ‘real’ y el ‘virtual’ se retroalimentan y afectan de modo definitorio. Es por eso que hoy, tanto en la guerra como el amor, la Internet es un teatro de operaciones.
No es mito, no es ficción: Internet está cambiando la forma en la que producimos y nos relacionamos. Su crecimiento ha sido vertiginoso: en poco menos de cuatro décadas ha saltado de una oficina casi clandestina del departamento de defensa de los EEUU a los ordenadores y teléfonos móviles de millones de usuarios en el mundo.
Internet: un proyecto bélico
Internet nació en los laboratorios de guerra de EEUU. Fue (y sus formas más sofisticadas siguen siendo) durante muchos años un proyecto, y una realidad, no comercial sino fundamentalmente militar. Su origen no está relacionado con el proceso de globalización, como se presupone, sino con la trama posterior a la Segunda Guerra Mundial, en particular con la Guerra Fría.

Ante el avance tecnológico-militar soviético, el Departamento de Estado norteamericano crea en 1958 una agencia de investigación denominada A.R.P.A. (Advanced Research Projects Agency) cuya misión era desarrollar tecnologías de avanzada para la Seguridad y Defensa; con miras a cumplir este objetivo, contactaron y lograron el apoyo de académicos y científicos destacados.

Este grupo comienza a pensar cómo comunicar a las autoridades militares en caso de una guerra nuclear. De ocurrir un bombardeo atómico, las computadoras centrales de la Defensa norteamericana serían las primeras en ser destruidas, razón por la cual era preciso generar un sistema de información que fuese descentralizado para que pudiese seguir funcionando, a pesar de que alguno de sus nodos/ciudades/bases militares fueran destruidas, y donde cada uno de esos nodos tuviese el mismo valor para producir y recibir mensajes. La intención era poder acceder a la información militar desde cualquier computadora del sistema.

El siguiente desafío fue masificar los ordenadores. Las computadoras eran grandes máquinas a las que sólo podían acceder sus fabricantes. Hubo que estandarizar el equipo, para poder materializar esa red de comunicación. En 1969 logran crear la primera red que recibió el nombre de ARPANET.

Durante la guerra de Vietnam, empiezan no sólo a buscar una tecnología de rutas de información, sino que buscan desarrollar proyectos que eviten el combate directo para reducir las pérdidas humanas en sus tropas.

Según el teórico español Manuel Castells, la participación militar fue sólo inicial y para la financiación del programa. Toda vez que se comprobó la capacidad de conmutar datos, el Pentágono quiso vender a la empresa ATT el proyecto ARPANET: rechazaron la oferta porque no la consideraron rentable.

Es así como el proyecto sale del Pentágono y continúa su desarrollo en el ámbito académico con las primeras interconexiones de universidades norteamericanas y europeas.

Desde entonces, el lenguaje y uso de la Internet se ha simplificado y masificado. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), un organismo de las Naciones Unidas, presentó recientemente un informe donde afirma que 1.700 millones de personas cuentan con conexión a la Red (26% de la población mundial), mientras que se contabilizan unas 4.600 millones de cuentas de telefonía móvil en todo el planeta, lo que supone una penetración del 67% a nivel mundial. Se cree que para el 2035, el 70% de la población mundial acceda a Internet.

Danger: WEB Toys

La filosofía de los fundadores de Internet sigue intacta y, sin duda, es una tecnología que continúa siendo utilizada para la guerra de muchas maneras. Podemos mencionar la penetración cultural e ideológica, la contratación de personal para que elabore páginas web, blog, usuarios falsos en redes sociales que sirvan para justificar invasiones y agresiones contra los pueblos, el uso de las redes sociales para desestabilizar escenarios políticos en algunas regiones, espionaje y, quizá, su utilización más pomposa: la construcción de grandes aviones y helicópteros no tripulados que convierten a la guerra en el más letal de los video juegos.

Tras Internet existe un sofisticado desarrollo de la tecnología militar. El sistema de navegación por satélite permite determinar con precisión la posición de una persona, un vehículo o un objeto en cualquier parte del planeta. Partiendo de ese principio se erige una impresionante industria de armamento de reconocimiento.

Científicos del DARPA han conseguido remover el tórax de una polilla durante su estación en la crisálida y han insertado un chip que ‘crece’ con el insecto. Desde ese momento, la polilla pierde toda voluntad y es guiada a control remoto.
Este sistema montado en la parte dorsal del protórax consiste en un conjunto de estimuladores nerviosos, estimuladores musculares, un micro-controlador de transmisión-recepción de radio y una micro-batería.

El microinsecto ya ha sido utilizado en labores de espionaje en EEUU durante manifestaciones contra la guerra.

Los científicos también han logrado copiar el insecto, logrando un par idéntico en características físicas, pero completamente electrónico.

BigDog es un robot andador, cuadrúpedo, dinámicamente estable, para uso militar.

Fue creado en 2005 conjuntamente por las compañías Boston Dynamics y Foster-Miller, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa y la Concord Field Station de la Universidad de Harvard.

El prototipo midió 0,91 m de largo, por 0,76 de alto y pesó 110 kg; más o menos como una mula pequeña. Aunque se especula que ya se logró construir uno muy similar a un perro doméstico.

Es capaz de atravesar terrenos complicados a una velocidad de 6,4 km/h cargando hasta 150 kg de peso y de subir pendientes de 35°.

Un ordenador de a bordo controla la tracción, en base a las entradas que recibe de los múltiples sensores con los que cuenta el robot, así como la navegación y el equilibrio.

El ordenador de a bordo consta de una placa base PC/104 modificada, con un procesador Pentium 4. Utiliza QNX como sistema operativo.

Los vehículos aéreos no tripulados (por sus siglas del inglés UAV Unmanned Aerial Vehicle), son transportes aéreos capaces de volar sin necesidad de piloto humano, gracias a un sistema de pilotaje autónomo.

El término no tripulado puede parecer confuso, debido a que su traducción no es del todo exacta: no tripulado se ha utilizado en este caso como traducción de Unmanned, o “no pilotado”.

Estas aeronaves poseen sistemas que combinan información procedente de sistemas de posicionamiento como GPS, navegación mediante GIS, servomecanismos, etc. La CPU que lleva a bordo se encarga de pilotar sin que sea necesario disponer de un humano a bordo. Hoy en día el país que más aplicaciones y mayor número de ellos tiene operativos es EEUU.

La construcción del mundo ¿virtual?

La simplificación de los códigos de Internet ha masificado su uso, haciendo surgir conceptos como WEB 2.0, Sociedad 2.0 y Política 2.0.
La Web 2.0 es un término que se refiere a los nuevos servicios que permiten construir sitios WEB mucho más interactivos. La era de las páginas estáticas, cuya única misión era ser leídas por un pasivo receptor de la información pasó a la historia. La relación dialéctica entre quien publica un sitio y el usuario que lo recibe, se ha igualado: las capacidades de diálogo e interacción aumentan día a día.
Es la relación y la vinculación con el otro y con los otros, lo que hace trascender el uso de los servicios que ofrece la WEB 2.0 a la sociedad. De allí que Internet se convierta en un bar donde las relaciones afectivas y sociales son reales y dinámicas. Nace entonces la Sociedad 2.0 y la Política 2.0.
Para entender éstos fenómenos es preciso remontarnos al momento en que el uso de la Internet estuvo al alcance de todos. Esta ruptura se hizo evidente con la aparición del blog.
El blog o bitácora, como herramienta al alcance de todos permitió que la publicación de contenidos en la WEB fuera tan sencillo como administrar una cuenta de correo electrónico y no sólo ha abierto el cauce para que miles de personas escriban y publiquen, sino también para establecer diálogos entre comunidades virtuales.
Desde diarios personales, empresariales, corporativos, tecnológicos y hasta comentarios sobre noticias de actualidad, han transformando en la práctica a cada blog en un ‘mini-medio’ de comunicación extraordinariamente honesto porque responde, sin tapujos, a los intereses de el o los autores.
Con blog y voto
Si bien es cierto que la histórica informática del blog se acuña hacia finales de 1997, éste fenómeno debe su auge a tres hechos históricos específicos: los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y sus postrimerías, la Guerra de Irak y las elecciones estadounidenses de 2004, y todos éstos marcados por un acento pro o antiimperialista, o cuando menos, inspirados en el rechazo o defensa de las políticas de George Bush.
La blogosfera conservadora estadounidense se mostró como muy efectiva a la hora de tensar y dirigir el debate político en el país. Fueron los partidarios de las políticas severas de la administración Bush los que supieron organizarse mejor. Con la ayuda de determinados medios de comunicación que actuaron como ‘anclas’ de su actividad política y fuente de noticias, determinaron la discusión de  los temas candentes fuera del espacio de los medios tradicionales.
Los blogs proliferaron en los meses anteriores y en los primeros de la invasión en Irak, con el surgimiento y extensión del colectivo conocido como los warblogs, defensores a ultranza de la ocupación.
La mayoría de los llamados warbloggers eran nada menos que militares activos que contaban sus experiencias en primera línea de combate casi en directo (por primera vez en la historia). Los milbloggers, como también se hicieron conocer, tenían por misión divulgar los fundamentos ideológicos de la guerra.
Simultáneamente, contando la otra cara de la moneda, civiles iraquíes construyeron sus propios blogs, que fueron acompañados por  otros de menor impacto, de variadas nacionalidades, que surgieron  por la falta de credibilidad en los medios de comunicación tradicionales.
También se desarrollaron los blogs de tendencia “antibush” en los EE.UU, que combatieron dialécticamente a los warbloggers y a los “probush” con ferocidad, aunque su volumen e impacto fueran menores.
De este caldo de cultivo surgió entre 2003 y 2004,  MoveOn.org, una organización política compuesta por una red organizada de activistas demócratas con una férrea línea antiguerra y articulados en torno a una serie de blogs políticos.
MoveOn.org apoyó con intensidad a Howard Dean, candidato demócrata que perdió las elecciones primarias de su partido cuando buscaban con contendor contra George Bush. Cuando Dean resultó derrotado, MoveOn.org transfirió sus lealtades, capacidad de movilización y recursos económicos John Kerry.
Esto nos conduce al tercer evento que anunciábamos como determinante en la explosión de los blogs: las elecciones norteamericanas del 2004. Es entonces cuando el imperialismo potencia la fuerza política tras ésta herramienta: los temas ocultos y puestos a la luz eran publicados sin censura por los blogs.
El siguiente interés político de la mayoría de los blogs se centró en los documentos que demostraban el favoritismo del que Bush fue objeto durante su etapa militar o el famoso Memogate. Los partidarios de Bush ejercieron tantas presiones desde los Blog’s que Dan Ryder, el periodista que realizó la denuncia, se vio obligado a renunciar.
Actualmente los blogs se han ganado un sitial –pequeño pero incidente- entre los medios de comunicación. Critican a la prensa, la rediseñan y ejecutan. Su conjunto es capaz de movilizar, de sacar temas y de discutir programas. Aunque aún están muy lejos de ser decisivos en el panorama político y mediático, quedan pocos que niegan su influencia. Y ésta, cada día, crece, se transforma y se simplifica.
Política 2.0
La dinámica sociocultural generada a partir de la relación con la web 2.0, donde todo ciudadano es un medio, implica un cambio estructural en la comunicación política y en la política comunicacional de los actores sociales.
Este cambio supone nuevas formas de encuentro y de difusión de programas políticos a la ciudadanía, que exigen cada vez más participación y cercanía con sus dirigentes.
Se considera que la primera manifestación de impacto de la política 2.0 en unos resultados electorales ocurrió en España, luego del atentado al Metro de Madrid. La conexión a Internet entre la población española fue inmediata y el rechazo generalizado a las políticas de Aznar permitió el triunfo del PSOE.
Desde entonces, varios eventos puntuales nos hablan de esta nueva mecánica política, pero, sin duda, el pilar conceptual sobre el que se sustenta la política 2.0 es el plan de propaganda emprendido por Barack Obama para llegar a la Casa Blanca.
El comando de campaña del presidente norteamericano inundó las redes sociales con el lema “Yes, we can” y logró que 66% de los jóvenes votantes de ese año lo favorecieran.
El entonces candidato presidencial, anunció a sus seguidores el nombre de su compañero de fórmula, Joe Biden, por mensajería de texto y correo electrónico; de este modo estrenó la horizontalidad del mensaje: Todos obtuvieron la primicia al mismo tiempo.
El comando de campaña de Obama siguió dos líneas de trabajo paralelas, con la asesoría de los desarrolladores de Google y Facebook: Por un lado, la tecnológica: pusieron herramientas en las manos de sus seguidores para que pudieran sentirse parte de la candidatura (crearon  canal en You Tube, usaron mensajería de texto, Twitter, Facebook, etc). Y paralelamente desarrollaron la línea comercial que se orientó a reconocer votante 2.0. Crearon una imagen de Obama asociada a valores de modernidad y capaz de generar ilusión, especialmente entre los más jóvenes. La clave fue conectar con los electores y empatizar con ellos.
Hubo una convergencia entre las nuevas y las viejas estrategias de marketing:
Crearon una Web personal: donde se tenía a la gente al día sobre las novedades de la campaña, BarackObama.com,
Pedido de donaciones (fundraising): Más del 70% de la fue financiada por donaciones voluntarias de menos de US$ 50 cada una, teniendo la facilidad de poder realizar la donación por Internet a través de una tarjeta de crédito.
Puerta a puerta o Red presencial: Mediante un mapa de optimización del recorrido, los voluntarios visitaron casa por casa.
Llamadas telefónicas
Envío de sms con alertas y recordatorios.
Envío de correos personalizados con elementos de marketing directo. Al suscribirse a los boletines informativos, el usuario llenaba un formulario que recogía datos cruciales para clasificarlo e un perfil.
Creación de base de datos
El tono conversacional que propicia Twitter hizo que el presidente norteamericano alcanzara más de un millón trescientos mil seguidores en 2008. Todos se sentían parte de la campaña presidencial. Todos conversaban con Obama. Pero los entusiastas adeptos de Obama nunca hubiesen esperado que el mandatario hiciera una confesión inesperada un año después: “Nunca he usado Twitter, pero soy un promotor de la tecnología y de no restringir su acceso”.(http://techcrunch.com/2009/11/15/president-obama-twitter/)
Redes sociales y miniblogs
Desde el punto de vista sociológico, Facebook ha ofrecido datos sorprendentes: un estudio realizado por una universidad alemana indica que los usuarios no mienten en Facebook, ni ofrecen una imagen idealizada de ellos mismos, por el contrario, ofrecen una versión bastante exacta a su identidad.
Los grandes medios de comunicación se esmeraron en mostrar sólo a la inocente cara de Mark Zuckerberg, un joven de 23 años que creó una red social para su universidad y que luego trascendió hasta convertirse en el principal lugar de encuentro de la Internet: Facebook. Lo que no dijeron es que este muchachito recibió un capital de riesgo de la CIA de más de 40 millones de dólares.
Para Walter Goobar, de MiradasAlSur.com, “es en realidad un experimento de manipulación global: […] es una sofisticada herramienta financiada por la Agencia Central de Inteligencia, CIA, que no sólo la utiliza para el reclutamiento de agentes y la recopilación de información a lo largo y ancho del planeta, sino también para montar operaciones encubiertas”.
Voluntariamente millones de personas en el mundo ofrecen datos cruciales sobre su identidad, fotografías y listas de sus objetos de consumo favoritos. Y todos estos datos no sólo son de libre acceso para el que quiera consultarlos, sino que son perdurables incluso luego de que el usuario clausure la cuenta en Facebook, y todos pasan por el sistema de inteligencia de EEUU.
“No es necesario obtener ningún tipo de permiso para poder incluirnos en la red social”, dijo la CIA.


Las redes sociales como Facebook y Twitter están estrenando mecanismos de desestabilización política, golpismo de red o netwar. Su mayor virtud es exacerbar la propagación de contenidos favorables para los intereses del imperialismo y sus aliados con inmediatez.
La idea es simple: crear matrices de opinión y hacerlas lo suficientemente sustentables como para organizar a un colectivo (aunque minoritario) en torno a una idea.
Se generan ‘umbrales de rebeldía’ que son conexiones de nodos que comparten mensajes y voluntades políticas que tengan capacidad de movilización e impacto dentro de la red.
Algunos de estos fenómenos son espontáneos como el de España, el 11 de marzo de 2004 luego del atentado al metro de Madrid, cuando en 24 horas se multiplicó por 8 el uso de Internet.
Otros son movimientos deliberados cuyo objetivo es forzar la reestructuración consciente de la red generalizando la expansión de ciertos mensajes, con la intención de modificar la percepción política de las mayorías sociales.
La mayoría de estos movimientos en la Internet se amparan en las premisas filosóficas del golpe postmoderno al estilo Otpor, y se esfuerzan por generar una atmósfera de espontaneidad, falta de dirección individual y de poderío de turba.
Estos nodos generan empatías con mensajes que resultan sensibles a un sector social, con miras a movilizarlos y hacerlos presentes en las redes sociales. Una vez que se logran los ‘umbrales de rebeldía’ se los organiza en comunidades virtuales, grupos sectorizados, asociaciones de distintas índoles que proyecten un activismo desaforado que compense en acción lo que no se tiene en respaldo político real. Para ello se exaltarán a los más violentos del propio bando y se desarrollará una campaña tendiente a tensar y polarizar la discusión política en Internet. Todo esto debe ir con un contundente respaldo de los medios de comunicación.
Ya en Venezuela estamos viendo las primeras manifestaciones de desestabilización política a través de las redes sociales de Internet. Poco después de movilizar a colombianos residentes en todo el mundo en la marcha NO MÁS FARC, se intentó emprender una movilización similar denominada NO MÁS CHÁVEZ, que fue un fracaso tan rotundo que no movilizó ni a mil personas en todo el mundo.
Pero otras señales deben alarmarnos: el  2 de febrero surgió la etiqueta #FreeVenezuela con 300 participantes que fueron concertados de antemano. Enrique Ubieta siguió el crecimiento de la etiqueta y describe su asombroso ascenso a los primeros lugares de importancia en Twitter: “en los primeros diez minutos #FreeVenezuela (se colocó) en el puesto número ocho de los diez temas más importantes, 20 minutos más tarde (pasaba) al cuarto lugar, y a una hora de twitts se posicionó en el tercer puesto. Durante dos horas logró mantener ese posicionamiento. Era la primera vez que un tema venezolano se ubicaba en esa red en un listado que supuestamente refleja a los que alcanzan altísimos índices de concurrencia. Rarezas de Internet, dirán unos; suspicacias inútiles, acotarán otros. Pero hay un dato fácilmente detectable, que ningún medio comentó: de aquellos 300 internautas iniciales, más del 65 por ciento emitía sus mensajes desde Estados Unidos, y otro 25 por ciento lo hacía desde Colombia. ¿Protesta venezolana?” (http://periodicopg.com.ve/?q=node/25869)
El 21 de enero del 2010, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, reconoció que la administración Obama conceptualiza y estructura la ‘Diplomacia del Siglo XXI’, en la cual la Internet juega un papel protagónico, que supera a los mecanismos tradicionales.
En su alocución, la Secretaria de Estado alerta sobre la urgencia de desarrollar proyectos orientados a la cyberseguridad, pero a la vez se enorgullece que la política injerencista del departamento de Estado tenga agentes en 40 países del mundo trabajando en distintos ámbitos de la Web: Venezuela, Moldavia e Irán están en la lista. ¿Califica el discurso de Clinton como una confesión?

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